martes, 31 de enero de 2017

Hacksaw Ridge // 2016

Género: Bélico verídico
Dirección: Mel Gibson
Protagonistas: Andrew Garfield, Sam Worthington, Hugo Weaving, Vince Vaughn
Duración: 130 minutos
Año : 2016


Tras diez años de alejamiento, Mel Gibson regresa a la dirección por la puerta ancha. Nominado a una serie de Premios Oscar (que incluyen mejor película, dirección y actor principal), regresa contando la historia de Desmond Doss, el primer "objetor de conciencia" que recibió una medalla de honor en los Estados Unidos. Dicho en simple: Desmond solicitó participar en la Segunda Guerra Mundial (particularmente en la batalla de Okinawa) sin tener que cargar un arma, debido a que su doctrina de fe así se lo señalaba. "Hawsaw ridge" ("Hasta el último hombre" en Latinoamérica) narra entonces la travesía que Doss debió atravesar para lograr participar en la guerra y luego su accionar en esta. 

Aviso. Spoiler desde acá. La película, que supera las dos horas de duración, podría dividirse en tres etapas, donde dos y media de estas funcionan muy bien. En primer lugar se nos muestra el contexto de infancia que Desmond sumado a una linda (aunque bastante cliché) relación de pareja que construyó. Cuarenta minutos se nos van en esto, los cuales fluyen con absoluta naturalidad perdonando incluso la clásica historia de amor que se nos presenta. En una segunda fase, la película realiza un evidente (y bien logrado) tributo al Kubrick de "Full metal jacket" al mostrarnos la preparación militar del protagonista (con un Vince Vaughn que en el rol de sargento está divertidísimo), además del juicio que este deberá llevar adelante para así poder viajar al Pacífico a salvar vidas (en lugar de acabar con ellas). Mientras que los 45 minutos finales de película se viven en el campo de batalla mismo.

Dentro de los positivo que presenta "Hawsaw rigde" se encuentra el ritmo de la historia, que pese a sus dos horas no se vuelve jamás pesado y, por sobretodo, el crudo tratamiento que se entrega de la guerra. Efectos especiales de primera y una mirada despiadada del bando japonés. Ahora, lamentablemente en la etapa final, Gibson saca a relucir todo su fanatismo religioso para entregarle un tratamiento de héroe a Desmond Doss absolutamente desmedido. Una especie de salvavidas de la fe que manotea granadas en el aire, escapa de quien lo persiga, se camufla con las rocas y, sin energías ni alimentación, es capaz de acarrear a decenas de militares (que además pesan el doble que él) en medio de cientos de balas que, por supuesto, jamás lo alcanzan. Dicho en simple: la media hora final de película es... too much. 

En ese sentido, ayudan muchísimo los testimonios que aparecen al cierre de la cinta, los cuales emocionan y traen a terreno lo que antes hemos presenciado de manera exagerada, sin embargo, de que a Gibson se le ha ido la mano con su película, me parece no cabe duda. Esta es demasiado real en algunos aspectos pero completamente inverosímil en otros. 

¿Lo mejor? La entrada al campo de batalla. Diez a quince minutos que pos si solos hacen que esta película valga la pena.
¿Lo peor? La historia de amor, demasiado cliché, y el tratamiento de héroe que se le da al protagonista, que a veces roza lo ridículo. 


3.5 // Muy buena!

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